Comentaba esta mañana en la página de Facebook del blog –que os invito a seguir... a ver si os voy a tener que matar –que no avanzo con los piqueros, que no se mueven.
Entre algún viaje, trabajo y que estoy más perro que d'Artacán, llevo 15 días casi sin tocar un pincel.
El plan de partida era el de hacer tandas de 5 figuras y así en 4 tandas, en 4 semanas, tener terminado el regimiento, pero me parece a mí que esto va a tomar algo más de tiempo...
En fin, que esta primera tanda va a ser de dos, porque me apetece cambiar de tercio y pintar otras cosas en las semanas que están por venir.
Podéis verlos aquí, junto al primer muchacho que pinté.
Si leísteis la entrada anterior dedicada a la Guardia del Leopardo, sabréis que solo estaba contento a medias con el piquero de prueba.
Bueno, pues aunque estoy bastante más satisfecho con estos dos siguientes, sigo sin estarlo del todo. Y principalmente por los pantalones; el blanco es un color muy puñetero de sombrear e luminar, en fin, a lo mejor me planteo cambiarle el color a las siguientes tandas.
Como base para la armadura le he mezclado hojalata al dorado pulido –ambas de Vallejo –en proporción 1:1, esto hace que resulte sencillo iluminarla con oro.
La cota de mallas la he pintado con hojalata y la he iluminado con acero colmillo rúnico.
He oscurecido el lavado. Esta vez le he puesto negro al marrón chocolate en proporción 1:2.
Por otro lado, supongo que que os habéis dado cuenta de que en realidad son piqueros de la Compañía de Alcatani. Bueno, al menos este primero, el segundo es una conversión.
Estos me los compré de saldo antes de hacerme con los 12 salidos de la caja de regimiento de la Guardia del Leopardo.
Aparte de Rodrigo Delmonte –que aún no he decidido qué hacer con él –venían 6 de sus muchachos, uno de ellos terriblemente mutilado. Alguien se había hecho el valiente con una cuchilla de modelista en la mano... la figura había sido decapitada y en su lugar le habían puesto la de un Caballero Pantera de plástico de la caja de 6º edición, y con los frecuentes cambios de escala de GW, resultaba enorme, le quedaba como a un santo un par de pistolas... aparte de eso faltaba media pica, desconozco si había sido cortada o si se había partido.
Así que le quité el cabezón horrible ese, arreglé la cuchilladas chapuceras que le habían dado en el cuello y caí en que hacía tiempo había comprado un kit de cabezas de gladiadores de MaxiMini y el lío estaba armado... ah, bueno, y para arreglar la pica, le pegué una jabalina de los cosacos de Perry, a la que tuve que hacer la borla y la guarda de la punta con masilla.
¿Qué os parece? ¿Os gusta?
Salud!
Entre algún viaje, trabajo y que estoy más perro que d'Artacán, llevo 15 días casi sin tocar un pincel.
El plan de partida era el de hacer tandas de 5 figuras y así en 4 tandas, en 4 semanas, tener terminado el regimiento, pero me parece a mí que esto va a tomar algo más de tiempo...
En fin, que esta primera tanda va a ser de dos, porque me apetece cambiar de tercio y pintar otras cosas en las semanas que están por venir.
Podéis verlos aquí, junto al primer muchacho que pinté.
Si leísteis la entrada anterior dedicada a la Guardia del Leopardo, sabréis que solo estaba contento a medias con el piquero de prueba.
Bueno, pues aunque estoy bastante más satisfecho con estos dos siguientes, sigo sin estarlo del todo. Y principalmente por los pantalones; el blanco es un color muy puñetero de sombrear e luminar, en fin, a lo mejor me planteo cambiarle el color a las siguientes tandas.
Como base para la armadura le he mezclado hojalata al dorado pulido –ambas de Vallejo –en proporción 1:1, esto hace que resulte sencillo iluminarla con oro.
La cota de mallas la he pintado con hojalata y la he iluminado con acero colmillo rúnico.
He oscurecido el lavado. Esta vez le he puesto negro al marrón chocolate en proporción 1:2.
Aparte de Rodrigo Delmonte –que aún no he decidido qué hacer con él –venían 6 de sus muchachos, uno de ellos terriblemente mutilado. Alguien se había hecho el valiente con una cuchilla de modelista en la mano... la figura había sido decapitada y en su lugar le habían puesto la de un Caballero Pantera de plástico de la caja de 6º edición, y con los frecuentes cambios de escala de GW, resultaba enorme, le quedaba como a un santo un par de pistolas... aparte de eso faltaba media pica, desconozco si había sido cortada o si se había partido.
Así que le quité el cabezón horrible ese, arreglé la cuchilladas chapuceras que le habían dado en el cuello y caí en que hacía tiempo había comprado un kit de cabezas de gladiadores de MaxiMini y el lío estaba armado... ah, bueno, y para arreglar la pica, le pegué una jabalina de los cosacos de Perry, a la que tuve que hacer la borla y la guarda de la punta con masilla.
¿Qué os parece? ¿Os gusta?
Salud!